sábado, 2 de abril de 2011

La Tecnodependencia

Elimar Bello T.


Sinceramente envidio a los nativos digitales, ellos no se detienen ante la pantalla en blanco. Teclean sin cesar los comandos necesarios para salir del aprieto, nunca se congelan aunque sufren profundamente cuando la tecnología se olvida de funcionar. “El DS no lee la N5”; “la compu se colgó”; “al Xbox le salió el anillo de la muerte”…todas esas frases (más el rostro de desconcierto) son la primera señal de que la tecnodependencia está a la vuelta de la esquina.

Descubrir que el aparato que enlaza el mundo virtual con el mundo real deja de funcionar, es tan trágico como cualquier desgracia inesperada. Y es lo inesperado del hecho lo que puede sacar de quicio a un nativo digital. Para ellos, las tecnologías son seguras, asépticas, no hay mayor riesgo que el de esperar que una estrategia funcione en Age of Empires y que simplemente no lo haga. Sin embargo, la realidad puede caerles encima con todo su peso cuando las teclas del hardware no responden y deben recurrir al salvador que solucionará el problema técnico; el detalle está en el paso inexorable del tiempo, ¿cuánto puede vivir un nativo digital sin tener acceso a la tecnología?

La experiencia de ver a un nativo o a un migrante digital sin tecnología alrededor es bastante interesante, al igual que con otras dependencias las consecuencias psicológicas son visibles para los migrantes digitales, los vemos cambiar su actitud, transformarse en inconformes seres que demuestran su aburrimiento ante cualquier intento analógico de distracción. Algunos, como suele suceder con la depresión, se acuestan a dormir; otros sustituyen la pantalla de la computadora por la todavía básica pantalla del televisor y estos son los que mejor sobrellevan la ausencia, los que suplantan un aparato tecnológico por otro; en pocas palabras, la tecnodependencia se ha transformado en una característica de los nativos digitales.

¿Se dañó el Play Station?, recurren a la PC; ¿se estropeó el PSP?, seguramente contarán con la minilaptop y en última instancia todos los celulares (smartphone, touch, doble sim, etc) tienen juegos incorporados que les permiten lidiar con la pérdida temporal del cordón umbilical que los mantiene atados al cibermundo.

Los jugadores, a quienes me niego a llamar ludópatas, ya sean migrantes o nativos digitales, son los más sensibles a desarrollar la tecnodependencia, debido a que el homo ludens, que todos somos, aprende a disfrutar los espacios de distracción, efectos, niveles de complejidad y evasión que proporcionan los videojuegos dificultando el que puedan ser suplantados analógicamente.

Obviamente no sólo los gamers pueden vivir en un estado de tecnodependencia, también los más “intelectuales” pueden obsesionarse con la cantidad de información y de libros que encuentran en la red, llenando cualquier cantidad de gigas de información que reposará en discos duros externos (“porque en la PC ya no cabe más”), información que se baja porque “algún día puede ser útil”, y de la cual es fácil olvidarse por el exceso y la nula sistematización que solemos tener en los dispositivos de almacenamiento. Deseamos saber todo, acumular todo, por lo tanto nunca habrá memoria suficiente.

Sin duda, la tecnodependencia nos atrapa a todos, seamos migrantes o nativos digitales; ninguno está exento del influjo, casi mágico, de la pantalla que nos sumerge en mundos virtuales donde el poder y el control están, aparentemente, en nuestras manos.

(2010)

1 comentario:

Harvey dijo...

Hola, disculpa que no opine sobre este artículo, te escribo porque lei tu post en mesa de trabajo sobre el comic y me parecio muy interesante, ya que yo estoy elaborando mi tesis sobre el discurso ideológico y el comic con referencia a Spiderman y el 11 de Septiembre. Estoy en la escuela de comunicación social de la UCV.

Hay que cosas que comparto y otras no, pero aun así no dejar de ser un gran aporte, también soy coleccionista de comics y manga de todo el orbe mundial. Pero hace algun tiempo más que ser coleccionista estoy investigando sobre el tema a una escala cultural, social, entretenimiento y su ideología, proque todo comic tiene su carga ideológica provenga de donde provenga.
Estaré muy agradecido por cualquier sugerencia, aporte o recomendación de tu parte.

Mi E-mail: harvey1906@hotmail.com