domingo, 16 de diciembre de 2007

Acercamiento al texto Desafíos del Desarrollo del Dr. Agustín Lage desde la realidad que afecta a la Educación Superior venezolana

El trabajo realizado por Agustín Lage, Desafíos del desarrollo (1995), es una profunda reflexión acerca de los problemas que supone la gran cantidad de conocimiento que se produce en el mundo actual, debido fundamentalmente a las grandes inversiones monetarias y al desarrollo tecnológico que hemos venido observando en todas las áreas del conocimiento humano. En este ensayo, el Dr. Lage señala que "La transformación de los nuevos conocimientos en nuevos medios materiales es ya tan rápida que el acceso al conocimiento y a la capacidad de generación del nuevo conocimiento se convierte en un componente esencial del desarrollo". Como podemos observar, tanto la producción del conocimiento como la obsolescencia del mismo se convierten en problemas fundamentales que deben ser abordados desde diferentes puntos de vista.
En estas líneas, se desea realizar un acercamiento a lo que acontece con las universidades venezolanas a la luz de los planteamientos realizados por el Dr. Lage pues, en efecto, nuestro sistema universitario se ha esmerado en equiparar las palabras academia e investigación, de tal forma que para considerarse académico la investigación es fundamental. Ahora bien, siendo esto así, nos llegamos a encontrar con el hecho de que, efectivamente, la investigación es una de las áreas indispensables en el desempeño de la carrera académica, sin embargo, dichas investigaciones no siempre han redundado en un trabajo contextualizado y/o en pro del contexto local en el que se desarrolla. Existen sí, trabajos aislados en los que algunas universidades, debido a su origen y al área específica de formación (pedagógica), desarrollan investigaciones tendientes a mejorar el desempeño de sus egresados dentro de los contextos locales, e incluso globales en los que se desempeñan. Los institutos pedagógicos, que en Venezuela se agrupan en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, son instituciones en las que se produce una investigación directamente relacionada con el entorno social e, incluso, se involucra al estudiante y se le estimula para hacer de su realidad local un objeto de estudio con el cual pueda realizar un trabajo progresivo de análisis que permita responder a las necesidades de las comunidades sin violentar su realidad, pero a la vez incidiendo en ella de tal manera que pueda lograr los cambios indispensables para reorientar la labor social.
Desde el Instituto Pedagógico de Caracas se han impulsado estudios para sistematizar las lenguas indígenas nacionales, valorando las culturas que originan nuestro mestizaje. De igual forma, en esfuerzo por entender la realidad de nuestros jóvenes, materia prima de trabajo para el docente, se realizan estudios que permiten caracterizar la ciberlingua o las transformaciones que ha sufrido nuestro idioma a partir de la generalización del uso de los mensajes de texto en los teléfonos celulares, todo ello para entender los problemas ortográficos de nuestros estudiantes y crear estrategias que les permitan comprender la necesidad de emplear la norma académica. Algunas de estas investigaciones se realizan gracias a grupos de estudiantes que investigan bajo la tutela de un equipo profesoral que orienta la investigación científica, es decir, la investigación no es un proceso que sólo atañe al profesor, también involucra al estudiante transformándolo en un ente activo durante el proceso de producción del conocimiento.
Más adelante el Dr. Lage señala como uno de los principales problemas el hecho de que: "Los tiempos de obsolescencia se han reducido tanto que ya se han hecho menores que la duración de la vida profesional y promedio". Sin duda alguna, las investigaciones (así como el conocimiento en general) deben comenzar a considerar su obsolescencia desde el mismo momento en que se publican puesto que, así suele ocurrir en algunas de nuestras universidades, la publicación de un trabajo no se realiza inmediatamente después de culminado el mismo sino uno o dos años después, tiempo en el que, debido a la velocidad de transformación del conocimiento, es probable que ya dicha investigación deba ser revisada y reenfocada.
En otras palabras, la producción del conocimiento es una espiral constante en la que se profundizan las diferentes áreas de conocimiento y en la que también se requiere “…la universalización del pensamiento científico” mismo, porque sin difusión, la investigación deja de cumplir uno de sus roles más trascendentes: la difusión del conocimiento para su uso, análisis y validación por parte de las comunidades locales y globales.

Elaborado para la asignatura Planificación de Procesos Educativos. Profesor Humberto Granados Benedico. Diplomado en Comunicación Social. Diciembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

DIDÁCTICA Y TIC

REFLEXIONES ACERCA DE LA DIDÁCTICA Y
LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y DE LA COMUNICACIÓN.

TRABAJO PARA LA MAESTRIA EN TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y DE LA COMUNICACIÓN (UCV)


Definir la didáctica no es tarea sencilla pues innumerable cantidad de investigadores plantea igual número de definiciones, todo depende de la línea de pensamiento y de las bases epistemológicas que sustentan cada una de ellas, es por esto que, siguiendo la línea de pensamiento de Amaro, R. (2002) podemos decir que existen dos variantes:
a) Variante conservadora de orientación tradicional en la que se inscriben las definiciones que plantean a la didáctica como una metodología de la enseñanza (siendo este último su único campo de acción). El enfoque es fundamentalmente instrumentalista.
b) Variante progresista conformada por aquellas conceptualizaciones en las que se presentan los procesos de enseñanza y de aprendizaje como objetos de estudio así como aquellas en las que la didáctica adquiere un “carácter científico, en sentido amplio” (Amaro, R. 2002). El enfoque es crítico constructivista, pues promueve la actitud reflexiva y crítica.

La variante progresista se acerca más a las concepciones que plantean que la didáctica debe estar “comprometida con el logro de la mejora de todos los seres humanos, mediante la comprensión y la transformación permanente de los procesos sociocomunicativos, y la adopción y el desarrollo apropiado del proceso enseñanza-aprendizaje” ( Medina, A. 2003: 7 ). Evidentemente en esta variante el ser humano, en contacto con su realidad, adquiere un sentido diferente, ya no es el simple receptor de conocimiento sino que se le considera un ente activo en el proceso, que puede involucrarse, incluso, en la reflexión crítica acerca de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, por ende, intervendrán en la reorientación de los mismos.
Lo anterior permite plantear tanto al proceso de enseñanza como al proceso de aprendizaje como escenarios perfectibles en los que cada participante puede desarrollar una actividad investigativa que les lleve a la integración de la teoría con la práctica, con su entorno y a la resolución de problemas prácticos. Silvestre y Zilberstein (2002) señalan que la didáctica incluye las condiciones que propicien el trabajo activo y creador de estudiantes y docentes, parte importante de este trabajo activo es la tecnología que emplea el docente para facilitar los procesos, tal tecnología debe servir de apoyo pero nunca transformarse en un fin en si mismo, es decir, el centro de los procesos de enseñanza y aprendizaje es el desarrollo del estudiante y no la tecnología que se emplee.
Los cambios tecnológicos que se presentan en la sociedad de la información han generado la necesidad de un cambio de paradigmas en cuanto a la actividad docente pues se hace imprescindible integrar las TIC’s al proceso educativo. Dicho cambio de paradigma pasa por la exigencia de nuevas habilidades para todos los participantes en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, tanto docentes como estudiantes requieren adaptarse a las nuevas realidades del mundo de las tecnologías de la información y de la comunicación. Es decir, se plantean la necesidad de una actualización permanente y el diseño y uso de nuevos modos de organización y acceso a la información (Bartolomé Pina, A. 2001) . Ante esta realidad lo primero que podemos preguntarnos es, ¿todos los docentes y estudiantes consideran a las tecnologías de la información y de la comunicación como un elemento a través del cual también se puede aprender?. Para muchos Internet es la “biblioteca virtual” que facilita copiar una monografía o es el punto de encuentro con los amigos que “chatean” todas las tardes o noches. Otros, en cambio, están considerando estas tecnologías como un mecanismo a través del cual se puede intercambiar información de diversa índole, así como establecer un proceso de enseñanza y de aprendizaje que brinda frutos sorprendentes.
Abio, G y Barandela, A. (2001) plantean que habitualmente los docentes consideran que Internet es sólo un medio para obtener informaciones interesantes para los alumnos e intercambiarlas con otros profesores, esta afirmación ya nos hace pensar que es necesario un cambio de paradigmas pues una de las funciones que se han adjudicado a Internet es la del “entretenimiento” (Marques Graells, P. 2001), ello ha dificultado el que se asuma como una tecnología capaz de aportar aprendizajes reales , en los cuales pueden afinarse incluso habilidades básicas como las de escribir (producir textos) y leer (comprender textos). Tal cambio de paradigmas se ha venido dando en forma progresiva, muestra de ello es la gran cantidad de investigaciones, proyectos educativos y revistas especializadas que presentan a las tecnologías de la información y de la comunicación como una vía alternativa para enseñar y aprender.
Parte de estas tecnologías es también la televisión y el teléfono celular, los cuales cargan sus propias etiquetas (negativas y positivas) que evidencian un cierto miedo a la incorporación de estos elementos en el proceso educacional. Así, se manifiesta que la televisión deforma al individuo, lo torna pasivo y acrítico, pero se olvida que este medio también puede ser empleado para entender el mundo que antes sólo veíamos plasmado en una enciclopedia, (sería excelente aplicar preguntas de comprensión para estimular en los alumnos posiciones más críticas y estimular así la escritura de textos coherentes); igualmente, el teléfono celular ha sido acusado de deformar el lenguaje escrito, a través de los mensajes de texto, pero algunos estudiantes utilizan los servicios telefónicos para determinar, por ejemplo, la escritura correcta de algunas palabras, empleándolo como un “diccionario de bolsillo”.
¿Está mal que estas tecnologías de la información y de la comunicación traspasen la frontera del espacio educativo? Evidentemente no, por ello el cambio de paradigmas se inicia cuando los participantes de los procesos de enseñanza y de aprendizaje desechan las etiquetas y comienzan a entender que también se puede aprender a través de estas tecnologías.
Marques Graells, P. (2001) plantea que internet puede servir como soporte didáctico para el aprendizaje presencial y no presencial pues facilita el intercambio comunicacional, el acceso a materiales didácticos en línea, la consulta a bibliotecas electrónicas, incentiva la construcción compartida del conocimiento, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje colaborativo, la resolución de problemas y la realización de proyectos entre estudiantes y profesores, así como la posibilidad de establecer tutorías, nos hablan de una vía para redimensionar los procesos didácticos y la tecnología educativa superando la barrera del tiempo y la distancia, estimulando el desarrollo del pensamiento crítico, analítico y creativo e integrando eficientemente las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información en la mayor cantidad posible de situaciones de enseñanza y de aprendizaje que puedan ponerse a disposición de mayor cantidad de personas.
LISTA DE REFERENCIAS
Abio, G y Barandela, A. (2001, otoño). Uso de noticias en formato electrónico para la enseñanza-aprendizaje de español como lengua extranjera. Recuperado el 19 de abril de 2005 desde http://sedll.org/doc-es/publicaciones/glosas/fin7/primera.html

Amaro, R. (2002). La Didáctica. Recuperado el 12 de abril de 2005 desde http://www.sadpro.ucv.ve

Bartolomé Pina, A. (2001) Preparando para un nuevo modo de conocer. Recuperado el 12 de abril de 2005 desde http://www.uib.es/depart/gte/revelec4.html

Marques Graells, P. (2001) Usos educativos de Internet: funcionalidades, ventajas y riesgos. En Pérez Gutiérrez, M. (Comp.) Materiales para el curso de Ciberdidáctica de las lenguas y de sus culturas. Caracas: Autor.

Medina, A. (2003). La didáctica: disciplina pedagógica aplicada. En Medina, A. y Salvador, F. (Comp.) Didáctica General. Madrid: Prentice Hall.

Silvestre, M. y Zilberstein, K. (2002). Hacia una didáctica desarrolladora. La Habana: Editorial Pueblo y Educación

lunes, 30 de julio de 2007

Violencia y cultura

La violencia está presente cada día y a cada instante, todos hemos sido víctimas de alguna de sus múltiples formas, razón por la cual hemos desarrollado un inadecuado sentido de la tolerancia que nos ha permitido ver escenas dantescas en nuestra cotidianidad sin inmutarnos ni manifestarnos más allá del entorno más cercano.
Miguel Rodrigo (22003) plantea que: “La culturalidad de la violencia, supone constatar que las zonas de consenso, discenso y negociación no sólo varían en una misma sociedad a lo largo del tiempo siino que pueden variar también entre distintas sociedades coetáneas”, en efecto, cuando reflexionamos acerca de nuestra sociedad nos damos cuenta de que incluso dentro de la misma hay diferentes visiones acerca de la violencia en algunas de sus formas e, igualmente, se manifiestan diferentes niveles de tolerancia. Un ejemplo claro de esto es la violencia intrafamiliar, pues para algunas personasla violencia intrafamiliar es aceptable si se produce en un determinado contexto, por ejemplo, en las zonas rurales de Venezuela, aquellas en las que el conuco sigue siendo la principal fuente de economía, el “pater familiae” puede ejercer la violencia contra su esposa e hijos porque “en peleas de marido y mujer, nadie se debe meter”, situación que se tolera bajo la premisa de que el nivel educativo de los actantes es bajo. Ante dicha realidad vale preguntarse si el nivel educativo es lo que realmente nos hace seres humanosporque, de ser así, estas situaciones deberíanresultar intolerables entre aquellas personas que, siendo profesionales , decidan formar una familia medianamente funcional.
Sin embargo, la realidad nos indica que los hechos tolerables en un entorno son intolerables en otro, el hombre de la zona rural no entiende que su esposa e hijos son iguales a él, ¿qué sucede entonces con el hombre de la ciudad, ese que ha escuchado hablar acerca de los derechos humanos pero que llega todas las noches dispuesto a distender tensiones laborales con alguna sesión de violencia doméstica?
No siempre el nivel cultural o educativo impide que se produzca la violencia intrafamiliar ni determina que no seamos tolerantes ante las diferentes manifestaciones de esa violencia, que se ejerce entre gritos y golpes, en cualquier nivel de la sociedad venezolana.
Sin duda alguna, tal situación se vincula más con los valores que consideramos importantes y con los comportamientos socialmente aceptados, que con el nivel educativo de los habitantes de una determinada zona.
¿Cuál es la consecuencia lógica de esto? Sencillamente, las generaciones que crezcan en un entorno violento (sea violencia intrafamiliar o cualquier otro tipo de violencia) reproducirán el esquema social y se harán más tolerantes a dicha violencia, es por ello que la generaciójn nacida durante los años setenta del siglo XX, ha visto un acelerado incremento en los niveles de violencia, ya no es nuevo escuchar en los medios de comunicación social el término “parte de guerra” para referirse a la cifra de fallecidos que reporta el fin de semana. Poco a poco hemos desarrollado la capacidad para entender que tarde o temprano deberemos enfrentar la violencia en cualquiera de sus formas, pues nadie está excento de la posibilidad de padecerla.

viernes, 27 de julio de 2007

Periodismo y Literatura

“En periodismo un solo dato falso desvirtúa sin remedio a los otros datos verídicos. En la ficción, en cambio, un solo dato real bien usado puede volver verídicas a las criaturas más fantásticas. La norma tiene injusticias de ambos lados: en periodismo hay que apegarse a la verdad, aunque nadie la crea, y en cambio, en literatura se puede inventar todo, siempre que el autor sea capaz de hacerlo creer como si fuera cierto.”

La afirmación realizada por Gabriel García Márquez nos presenta una de las premisas más importantes del periodista: la noticia debe ser verídica, no puede darse el lujo de carecer de autenticidad. La palabra, con toda su fuerza, puede ser empleada para diversos fines, a veces para crear un mundo y otras veces para retratar la realidad que nos rodea. Castillo, M. (2002) afirma que:
“Cuando una información periodística está redactada con creatividad se la acusa de literaria, subjetiva, complicada y poco eficaz para la comunicación; y cuando una novela está escrita de manera sencilla, sin las sofisticadas técnicas y figuras literarias, y refleja un hecho con realismo, se la acusa de periodística, de no poseer valor estético.”
En efecto, para quien se inicia en el trabajo periodístico es necesario determinar las características del periodismo y diferenciarlas de las características de la escritura creativa, sobre todo para evitar caer en la trampa de creer que ambos oficios se corresponden de manera idéntica.
Ser escritor de ficción no es lo mismo que ser periodista porque, aun cuando ambos profesionales trabajan con la palabra, tienen objetivos y fines diferentes. El escritor está en un constante acto creativo, mientras que el periodista se enfrenta a la realidad y la traduce en palabras escritas a las que luego les da forma de noticia, reportaje, entrevista u otro género periodístico. El escritor juega con personajes y acciones ficticias, mientras que el periodista constantemente se enfrenta y describe la realidad.
Las libertades creativas del escritor le permiten, no sólo utilizar los recursos literarios que tiene a la disposición, sino también partir de hechos o de personajes reales para desarrollar una narrativa de ficción, haciendo creer a los lectores que algo de verdad puede existir en los hechos así presentados. Muy por el contrario, el periodista no puede introducir en su noticia datos falsos o carentes de fundamentos reales y verificables por cuanto su credibilidad entraría en juego, violentando así la premisa de la veracidad que es primordial en la labor periodística.
El periodista está bajo el yugo de las premisas fundamentales de la redacción de noticias, entre otras: responder a las preguntas ¿qué, cómo, quién, dónde, cuándo, por qué?; expresarse con rapidez, claridad, corrección, expresividad, objetividad y, ante todo, preservar la veracidad de la información. (El ensayo. El periodismo y su irrupción en la literatura, 2007. Recuperado de www.iberletras.com/index.htm)
En la actualidad se plantea el New Journalism como un híbrido periodismo-literatura, aunque Morales, C (1999) afirma que “…nace como un género literario, no periodístico. Es más inventivo que descriptivo…”. De igual manera se expresa Castillo, M. (2002) acerca del New Journalism, señalando que: “Entre la narración literaria y la narración periodística sólo cambian la veracidad de las historias y los objetivos. Mientras que el periodismo tiene la obligación de contar hechos reales solamente, la literatura generalmente cuenta hechos ficticios; y mientras el periodismo tiene como objetivo la comunicación; la literatura, la estética.” Queda claro, desde este punto de vista, que el New Journalism es más un tendencia literaria que una tendencia cine por ciento periodística
En conclusión, aún cuando el novelista y el periodista utilizan un mismo elemento, la palabra, sus fines y objetivos son diferentes, razón por la cual el manejo del lenguaje es también distinto, siendo lo más importante para el novelista la posibilidad de crear mundos que marginalmente pueden tocar aspectos de la realidad y, para el periodista, la posibilidad de describir el mundo, los acontecimientos y las individualidades tal y como son, sin artilugios ni datos falsos.


FUENTES
1. Castillo, Mario (2002) Literatura para periodistas, en Sala de Prensa, número 47. Disponible en http://www.saladeprensa.org/
2. Morales, Carlos (1999) Diferencias entre periodismo y novelística, en: Chasqui Revista Latinoamericana de Comunicación. Número 65. Disponible en http://chasqui.comunica.org/
3. El ensayo. El periodismo y su irrupción en la literatura. (2007) Documento en línea Recuperado de www.iberletras.com/index.htm el 22 de mayo de 2007