El trabajo realizado por Agustín Lage, Desafíos del desarrollo (1995), es una profunda reflexión acerca de los problemas que supone la gran cantidad de conocimiento que se produce en el mundo actual, debido fundamentalmente a las grandes inversiones monetarias y al desarrollo tecnológico que hemos venido observando en todas las áreas del conocimiento humano. En este ensayo, el Dr. Lage señala que "La transformación de los nuevos conocimientos en nuevos medios materiales es ya tan rápida que el acceso al conocimiento y a la capacidad de generación del nuevo conocimiento se convierte en un componente esencial del desarrollo". Como podemos observar, tanto la producción del conocimiento como la obsolescencia del mismo se convierten en problemas fundamentales que deben ser abordados desde diferentes puntos de vista.
En estas líneas, se desea realizar un acercamiento a lo que acontece con las universidades venezolanas a la luz de los planteamientos realizados por el Dr. Lage pues, en efecto, nuestro sistema universitario se ha esmerado en equiparar las palabras academia e investigación, de tal forma que para considerarse académico la investigación es fundamental. Ahora bien, siendo esto así, nos llegamos a encontrar con el hecho de que, efectivamente, la investigación es una de las áreas indispensables en el desempeño de la carrera académica, sin embargo, dichas investigaciones no siempre han redundado en un trabajo contextualizado y/o en pro del contexto local en el que se desarrolla. Existen sí, trabajos aislados en los que algunas universidades, debido a su origen y al área específica de formación (pedagógica), desarrollan investigaciones tendientes a mejorar el desempeño de sus egresados dentro de los contextos locales, e incluso globales en los que se desempeñan. Los institutos pedagógicos, que en Venezuela se agrupan en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, son instituciones en las que se produce una investigación directamente relacionada con el entorno social e, incluso, se involucra al estudiante y se le estimula para hacer de su realidad local un objeto de estudio con el cual pueda realizar un trabajo progresivo de análisis que permita responder a las necesidades de las comunidades sin violentar su realidad, pero a la vez incidiendo en ella de tal manera que pueda lograr los cambios indispensables para reorientar la labor social.
Desde el Instituto Pedagógico de Caracas se han impulsado estudios para sistematizar las lenguas indígenas nacionales, valorando las culturas que originan nuestro mestizaje. De igual forma, en esfuerzo por entender la realidad de nuestros jóvenes, materia prima de trabajo para el docente, se realizan estudios que permiten caracterizar la ciberlingua o las transformaciones que ha sufrido nuestro idioma a partir de la generalización del uso de los mensajes de texto en los teléfonos celulares, todo ello para entender los problemas ortográficos de nuestros estudiantes y crear estrategias que les permitan comprender la necesidad de emplear la norma académica. Algunas de estas investigaciones se realizan gracias a grupos de estudiantes que investigan bajo la tutela de un equipo profesoral que orienta la investigación científica, es decir, la investigación no es un proceso que sólo atañe al profesor, también involucra al estudiante transformándolo en un ente activo durante el proceso de producción del conocimiento.
Más adelante el Dr. Lage señala como uno de los principales problemas el hecho de que: "Los tiempos de obsolescencia se han reducido tanto que ya se han hecho menores que la duración de la vida profesional y promedio". Sin duda alguna, las investigaciones (así como el conocimiento en general) deben comenzar a considerar su obsolescencia desde el mismo momento en que se publican puesto que, así suele ocurrir en algunas de nuestras universidades, la publicación de un trabajo no se realiza inmediatamente después de culminado el mismo sino uno o dos años después, tiempo en el que, debido a la velocidad de transformación del conocimiento, es probable que ya dicha investigación deba ser revisada y reenfocada.
En otras palabras, la producción del conocimiento es una espiral constante en la que se profundizan las diferentes áreas de conocimiento y en la que también se requiere “…la universalización del pensamiento científico” mismo, porque sin difusión, la investigación deja de cumplir uno de sus roles más trascendentes: la difusión del conocimiento para su uso, análisis y validación por parte de las comunidades locales y globales.
Elaborado para la asignatura Planificación de Procesos Educativos. Profesor Humberto Granados Benedico. Diplomado en Comunicación Social. Diciembre de 2007
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