lunes, 30 de julio de 2007

Violencia y cultura

La violencia está presente cada día y a cada instante, todos hemos sido víctimas de alguna de sus múltiples formas, razón por la cual hemos desarrollado un inadecuado sentido de la tolerancia que nos ha permitido ver escenas dantescas en nuestra cotidianidad sin inmutarnos ni manifestarnos más allá del entorno más cercano.
Miguel Rodrigo (22003) plantea que: “La culturalidad de la violencia, supone constatar que las zonas de consenso, discenso y negociación no sólo varían en una misma sociedad a lo largo del tiempo siino que pueden variar también entre distintas sociedades coetáneas”, en efecto, cuando reflexionamos acerca de nuestra sociedad nos damos cuenta de que incluso dentro de la misma hay diferentes visiones acerca de la violencia en algunas de sus formas e, igualmente, se manifiestan diferentes niveles de tolerancia. Un ejemplo claro de esto es la violencia intrafamiliar, pues para algunas personasla violencia intrafamiliar es aceptable si se produce en un determinado contexto, por ejemplo, en las zonas rurales de Venezuela, aquellas en las que el conuco sigue siendo la principal fuente de economía, el “pater familiae” puede ejercer la violencia contra su esposa e hijos porque “en peleas de marido y mujer, nadie se debe meter”, situación que se tolera bajo la premisa de que el nivel educativo de los actantes es bajo. Ante dicha realidad vale preguntarse si el nivel educativo es lo que realmente nos hace seres humanosporque, de ser así, estas situaciones deberíanresultar intolerables entre aquellas personas que, siendo profesionales , decidan formar una familia medianamente funcional.
Sin embargo, la realidad nos indica que los hechos tolerables en un entorno son intolerables en otro, el hombre de la zona rural no entiende que su esposa e hijos son iguales a él, ¿qué sucede entonces con el hombre de la ciudad, ese que ha escuchado hablar acerca de los derechos humanos pero que llega todas las noches dispuesto a distender tensiones laborales con alguna sesión de violencia doméstica?
No siempre el nivel cultural o educativo impide que se produzca la violencia intrafamiliar ni determina que no seamos tolerantes ante las diferentes manifestaciones de esa violencia, que se ejerce entre gritos y golpes, en cualquier nivel de la sociedad venezolana.
Sin duda alguna, tal situación se vincula más con los valores que consideramos importantes y con los comportamientos socialmente aceptados, que con el nivel educativo de los habitantes de una determinada zona.
¿Cuál es la consecuencia lógica de esto? Sencillamente, las generaciones que crezcan en un entorno violento (sea violencia intrafamiliar o cualquier otro tipo de violencia) reproducirán el esquema social y se harán más tolerantes a dicha violencia, es por ello que la generaciójn nacida durante los años setenta del siglo XX, ha visto un acelerado incremento en los niveles de violencia, ya no es nuevo escuchar en los medios de comunicación social el término “parte de guerra” para referirse a la cifra de fallecidos que reporta el fin de semana. Poco a poco hemos desarrollado la capacidad para entender que tarde o temprano deberemos enfrentar la violencia en cualquiera de sus formas, pues nadie está excento de la posibilidad de padecerla.

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