jueves, 9 de diciembre de 2010
Medios de Comunicación Social y Violencia
Elimar Bello T.
Los medios de comunicación no son los responsables directos de la violencia que se produce en cada calle de nuestro país, puesto que existen otros factores que pueden ser aún más determinantes en la formación de un individuo y que le predisponen para reaccionar de formas inesperadas a estímulos que, en otras circunstancias, no se derivarían en agresiones a otras personas. Un ejemplo de ello es el contexto, ¿cuántas personas se han formado sin el influjo directo de la televisión y, sin embargo, son capaces de agredir a otro ser humano, sin importar su edad o sexo?, en nuestros campos todavía encontramos pueblos en los que no todos tienen un aparato de televisión o, en caso de tenerlo, captan pocas señales de T.V. debido a las intrincadas montañas que lo rodean, en una realidad así también se producen agresiones en las que no se justifica en nivel de violencia. Se ha demostrado que la influencia del contexto es determinante, si conectamos eso con el ejemplo anterior, podemos darnos cuenta de que más determinantes en la formación de una persona son los ejemplos y la realidad que ve día a día, puesto que a convivir sólo se aprende sumergidos en el entorno, un entorno que no siempre muestra su mejor cara. Debido a lo anterior, no nos es extraño que los niños manifiesten actitudes agresivas ante otros niños a los cuales consideren débiles o desprovistos de protección, de igual manera accionan muchos adultos, para quienes el control del otro puede estar en la agresión y en la violencia.Pareciera entonces que el ser humano es un ser intrínsecamente violento, o por lo menos con una alta predisposición a la violencia. Los medios de comunicación serían entonces sólo un reflejo de lo que quiere la audiencia, violencia en múltiples formas que compense o permita hacer catarsis a aquellos que no pueden, por razones morales, asumir un comportamiento violento con sus semejantes. En tal caso, las empresas mediáticas no estarían propiciando una sociedad más violenta, sino reflejando lo que la sociedad misma es; tal panorama es desolador por cuanto se transforma en una serpiente que se muerde la cola, si la sociedad es violenta, los medios de comunicación lo reflejan; si los medios de comunicación transmiten violencia, es porque existe una sociedad consumidora que está dispuesta a seguirla aceptando.En el ámbito de la educación este tipo de reflexiones no nos es ajeno por cuanto trabajamos con seres humanos y vemos la violencia del hogar y de la calle reflejada en el comportamiento de nuestros estudiantes, en mi caso particular he trabajado con todos los niveles, desde el quinto grado de Educación Básica hasta el nivel universitario y siempre me he encontrado con comportamientos violentos, desde la agresión verbal, hasta los empujones y golpes que pueden ser provocados por situaciones que no merecían llegar a tales niveles, razón por la cual coincido con Montserrat Quesada (1999) cuando afirma, parafraseando a José Sanmartín, que “…la violencia es el resultado de la interacción entre una agresividad natural y la cultura.” En efecto, si vivimos en una sociedad en la que la violencia incluso se llega a justificar, es muy difícil que los individuos entiendan que la misma no es un comportamiento normal y que más bien constituye una desviación de esa normalidad en las interrelaciones sociales. El ambiente familiar y el entorno psicosocial son elementos que determinan las reacciones del individuo, sin duda, y este es uno de los aspectos que se vienen planteando insistentemente, el entorno familiar es determinante para que los individuos aprendan qué y cómo afrontar la realidad y a otros seres humanos, es por ello que al iniciar nuestras reflexiones nos permitimos expresar que, aún sin la influencia de los medios de comunicación, un individuo puede desarrollar conductas violentas y reacciones inexplicables que conducen a cualquier tipo de agresión.Ahora, ¿estos son los únicos elementos determinantes para que exista una conducta violenta? Realmente, si tomamos en cuenta que los individuos pueden llegar a carecer de estructura familiar y de estructura psíquica, es decir, pueden llegar a padecer algún trastorno psíquico, veremos que no sólo la influencia del entorno, del ambiente familiar y de los medios son los detonantes de las situaciones de agresión, también lo sería el trastorno que manifiestan los actores de la situación.Para culminar, nos atrevemos a concluir que el panorama de la violencia no es tan sencillo como para afirmar que los medios de comunicación son los culpables de la violencia, se trata de toda una serie de factores, incluidos los genéticos, que predisponen a un individuo a ejercer la violencia o a permitir la violencia en su contra, siendo la única manera de prevenirla la educación y la creación de campañas de concientización dirigidas no sólo a las víctimas sino también a los victimarios.
Reflexión en torno a:
Quesada, M. (1999) “Violencia mediática y reacción social”
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